Todos tenemos derecho a arrepentirnos de ciertas ideas que ya no nos representan.
Una máxima muy antigua: la enseñanza debe ser vocacional. Mi visión al respecto es clara: la vocación es deseable pero no exigible.
A veces nos obcecamos en hablar de términos que nadie comprende.
La herramienta con la que nos comunicamos condiciona nuestro mensaje. El vídeo de Guille Kut.