Os hablo de las comuniones (tema que han tratado en Quillo's podcast) y las graduaciones, que se nos han ido totalmente de las manos.
Una máxima muy antigua: la enseñanza debe ser vocacional. Mi visión al respecto es clara: la vocación es deseable pero no exigible.
Un batiburrillo sobre mi incapacidad para centrarme en un único tema y sobre la especialización en la sociedad.
Hay gente que se toma muy en serio las historias que les gustan.