Siempre estoy pendiente de conocer y comprender lo que les gusta a mis alumnos, (mientras pueda evitarlo, no me gusta que haya una gran brecha cultural), pero hay un tema en el que no conecto nada con ellos: la música. No me gustan sus estilos musicales, como no entiendo que haya niños que cantan Despacito.
Hoy vengo con un tema bastante relajado pero no por ello menos indignante: hay bares que te venden mero empanado en lugar de gallo,...
Son todos iguales.
Últimamente cuando se habla de educación todo son extremos: memorización sí o no, juego sí o no, tecnologías sí o no… y la educación...