Siempre estoy pendiente de conocer y comprender lo que les gusta a mis alumnos, (mientras pueda evitarlo, no me gusta que haya una gran brecha cultural), pero hay un tema en el que no conecto nada con ellos: la música. No me gustan sus estilos musicales, como no entiendo que haya niños que cantan Despacito.
Internet lleva mucho tiempo siendo un lugar para gente cabreada. Ese cabreo se ha convertido en odio. El artículo en el blog.
Audio recuperadio de Tecnoilógicos, un pódcast ya cerrado sobre tecnología. Más experiencias con software propietario, Microsoft Word y Pixelmator Pro, y comparativa con alternativas...
Llevo un mes y medio en manos del psicólogo, y te animo a ti que también vayas.