Siempre estoy pendiente de conocer y comprender lo que les gusta a mis alumnos, (mientras pueda evitarlo, no me gusta que haya una gran brecha cultural), pero hay un tema en el que no conecto nada con ellos: la música. No me gustan sus estilos musicales, como no entiendo que haya niños que cantan Despacito.
No me gustan el internet que me requiere estar pendiente de un día y hora concreto.
La web actual está en unas condiciones lamentables, y lo peor es que una nueva generación lo verá como normal.
O, al menos, muchos de ellos. Tienen que ver con una exigencia, impuesta por mí mismo o por otros, y con la búsqueda de...