Siempre estoy pendiente de conocer y comprender lo que les gusta a mis alumnos, (mientras pueda evitarlo, no me gusta que haya una gran brecha cultural), pero hay un tema en el que no conecto nada con ellos: la música. No me gustan sus estilos musicales, como no entiendo que haya niños que cantan Despacito.
Los conductores de mi zona son, por lo general, muy egoístas y tienen muy poca consideración hacia el peatón.
Por fin he aprendido a leer y disfrutar la poesía gracias a una calve muy sencilla que comparto en este audio.
Estoy en mi cuarto alquiler y en este tiempo he tenido bastantes aventuras con mis pisos. En este audio os cuento qué me pasó...