Una máxima muy antigua: la enseñanza debe ser vocacional. Mi visión al respecto es clara: la vocación es deseable pero no exigible.
Una premisa muy simple que me permitió reconciliarme con mi trabajo.
A partir de un audio de Daniel Sanz, reflexiono sobre el papel que juegan el esfuerzo y el talento a la hora de mejorar...
Es muy difícil combatir dinámicas establecidas por nosotros mismos, o incluso establecer el origen o las causas por las que tenemos un comportamiento.