Una máxima muy antigua: la enseñanza debe ser vocacional. Mi visión al respecto es clara: la vocación es deseable pero no exigible.
Son todos iguales.
Siempre y cuando hagamos lo mejor posible, buscar la perfección es una inversión de tiempo y esuferzo que rara vez compensa y puede provocar...
A veces nos obcecamos en hablar de términos que nadie comprende.