Una máxima muy antigua: la enseñanza debe ser vocacional. Mi visión al respecto es clara: la vocación es deseable pero no exigible.
No me gustan el internet que me requiere estar pendiente de un día y hora concreto.
Hay gente que piensa mucho y muy fuerte todo lo que hace o ve en redes.
Todos los debates sobre educación son inútiles mientras no se corrijan estos tres aspectos.