Una premisa muy simple que me permitió reconciliarme con mi trabajo.
La sociedad tiene la concepción de que los profesores no podemos quejarnos de cuestiones de nuestro trabajo porque tenemos muchas vacaciones.
Estoy haciendo ejercicio y controlando lo que como.
Los conductores de mi zona son, por lo general, muy egoístas y tienen muy poca consideración hacia el peatón.