Una premisa muy simple que me permitió reconciliarme con mi trabajo.
Internet lleva mucho tiempo siendo un lugar para gente cabreada. Ese cabreo se ha convertido en odio. El artículo en el blog.
¿Exámenes? Ni sí, ni no, ni todo lo cotrario.
En 2023 voy a dejar de lado, en la medida de lo posible, mi actividad online. También lo cuento en el blog: Parón indefinido.