Nunca aprendí a cocinar y ya me niego a aprender. Esta es una reflexión a partir de ese hecho.
La web actual está en unas condiciones lamentables, y lo peor es que una nueva generación lo verá como normal.
Una premisa muy simple que me permitió reconciliarme con mi trabajo.
Llevo un mes y medio en manos del psicólogo, y te animo a ti que también vayas.