Es muy difícil combatir dinámicas establecidas por nosotros mismos, o incluso establecer el origen o las causas por las que tenemos un comportamiento.
Todos tenemos derecho a arrepentirnos de ciertas ideas que ya no nos representan.
Internet lleva mucho tiempo siendo un lugar para gente cabreada. Ese cabreo se ha convertido en odio. El artículo en el blog.
Que el problema con el alcohol sea antiguo no le quita gravedad, especialmente cuando los bebedores no saben distinguir ámbitos.