Durante este tiempo se me han quitado las ganas de ver Semana Santa, y han ocurrido un par de detalles que me han enfriado aún más.
La web actual está en unas condiciones lamentables, y lo peor es que una nueva generación lo verá como normal.
Últimamente cuando se habla de educación todo son extremos: memorización sí o no, juego sí o no, tecnologías sí o no… y la educación...
No me gustan el internet que me requiere estar pendiente de un día y hora concreto.