Durante este tiempo se me han quitado las ganas de ver Semana Santa, y han ocurrido un par de detalles que me han enfriado aún más.
Últimamente cuando se habla de educación todo son extremos: memorización sí o no, juego sí o no, tecnologías sí o no… y la educación...
Os cuento mi "oscuro" pasado con Instagram.
No es justo que el ciudadano sea responsable de todos los males del mundo. Software, medio ambiente, alimentación...