Durante este tiempo se me han quitado las ganas de ver Semana Santa, y han ocurrido un par de detalles que me han enfriado aún más.
Los conductores de mi zona son, por lo general, muy egoístas y tienen muy poca consideración hacia el peatón.
El trigo puede ser más ecológico y el chocolate tener más cacao, pero esos cereales siguen siendo un alimento malsano. Y no pasa nada.
Los inforamtivos nos mantienen en un estado de alerta constante que no se corresponde con la realidad que vivimos en España. Esto tiene consecuencias.