Siempre y cuando hagamos lo mejor posible, buscar la perfección es una inversión de tiempo y esuferzo que rara vez compensa y puede provocar parálisis por análisis.
Es muy difícil combatir dinámicas establecidas por nosotros mismos, o incluso establecer el origen o las causas por las que tenemos un comportamiento.
Por fin he aprendido a leer y disfrutar la poesía gracias a una calve muy sencilla que comparto en este audio.
¿Exámenes? Ni sí, ni no, ni todo lo cotrario.